Saltar al contenido

Oraciones a la santa muerte para el dinero

Oraciones a la santa muerte para el dinero poderosas sencillas rapidas efectivas y gratis

¿Te ha llevado la vida a un extremo donde debes buscar recursos materiales desesperadamente y no sabes a quién acudir? Entonces… ¡No te muevas de este blog, por favor! Te contaré acerca de lo que significan las oraciones a la santa muerte para el dinero y te prometo, ¡prontamente volverás a la calma!

Se dice que la plata no lo es todo en la vida, pero tanto tú como yo sabemos que en algunos casos, sin recursos económicos, es imposible afrontar situaciones delicadas y difíciles. Por eso, es menester que leas este artículo pleno de plegarias para que tu economía y solvencia… ¡vuelvan a ser posibles en tu existencia!

Cómo pedirle a la santa muerte dinero urgente

En las plegarias, todo lo que rodea al acto de petición lo debes hacer con la credulidad necesaria para llegar al poder del santo que deseas invocar. La niña blanca, también así llamada la santa muerte, es poderosamente milagrosa y concede a sus fieles los favores más imposibles cuando de pedir dinero se trata.

Si estás necesitando recibir plata en forma urgente, no dudes en leer cada súplica con cuidado y atención y sentirás cómo tus esperanzas han retomado su curso favorable.

¡Acá comienza tu nuevo destino económico, no lo desestimes!

1. Petición a la Niña Blanca

oracion a la nina blanca para tener dinero urgente

Con suprema convicción deberás decir esta súplica para que tus recursos financieros regresen a tus manos. Cada día y cada noche deberás leerla y verás cambios sorprendentes en tu situación actual.

Todopoderosa niña blanca, a ti estoy suplicando por mi necesidad imperiosa de saldar mis cuentas vencidas. Oh, gloriosa y justa niña blanca, a ti me someto para que intercedas por tu fiel servidor/a, con mi corazón cargado de luz y oscuridad, con frío y calor, con recuerdos y olvidos, es todo lo que te ofrezco para que me salves ahora de esta indigencia en que vivo.

Sáname y protégeme de esta miseria que se mantiene firme y no me abandona. Haz de ella opulencia, conviértela en frutos y providencia para mi sed. Me arrodillo ante ti para implorarte me des bendiciones con tu poder.

Ayúdame a tener dinero, oh, señora mía, que mis ruegos y lamentos lleguen a tu profundidad y me mires al corazón con tu equidad y tu nobleza. Haz justicia sobre mis finanzas y misericordia te pido para mi indigencia. Oh, todopoderosa niña blanca, escucha la angustia salida de mi dolor.

Oh, santísima muerte, te imploro por mi necesidad y de mi familia, no me abandones en mi súplica. ¡Así sea!

2. Pidiendo protección y ayuda económica

ayuda economica urgente

Con la firmeza y confianza en tus labios, deberás invocar a la santa de los difuntos para que puedas recibir plata y ayuda material para tu vida. Con fe y seriamente, comprométete a repetir esta oración cada día, con toda tu fe.

Escúchame, santa muerte, ábreme tu corazón que lleva la justicia adentro como estandarte, oye mi súplica, atiende mi ruego que está encadenado a las deudas que tengo y a la falta de poder económico. Te invoco, santa muerte para que me ofrendes poderío para mis carencias. Necesito clemencia para recibir plata para mis necesidades materiales.

Mi salud y de mi familia están en riesgo, oh madre de los difuntos, escucha mi súplica y no me desampares en esta lucha de miseria y penuria. Aválame con tu vara justiciera, dame recursos para no caer dentro de mi pobreza.

Que llegue a ti mi petición con celeridad y compasión. Soy tu fiel y me entrego a tu dádiva o a tu opulencia, necesito decirte mi problema ahora, escúchame! (expresa tu petición).

Libérame de quienes me envidian y codician mis bienes y saca de mi medio a quienes me odian y desean mi mal y mi hecatombe financiera. No me desprotejas oh, santa de los difuntos, que todo lo puedes, llévame al destino de la opulencia, necesito saldar deudas, comprar elementos imprescindibles y saber que cualquier imprevisto donde se necesiten recursos materiales, estarán cerca de mí.

Por último te pido oh, santa señora, para quienes seguimos tu camino de justicia, que bendigas mis alimentos y salud, mía y de mis hijos, de mi familia toda, oh, niña blanca, consagra esta oración a tus poderes y haz por mí lo que te pido.

Reproduce mis escasos recursos, que mis finanzas repunten, que mis deudas sean saldadas y que el pan no falte en mi mesa. Aguardaré cada día el milagro de tu generoso corazón, prometo agradecer por siempre tanta benevolencia hacia mi súplica. ¡Así sea!

3. Saliendo de la miseria financiera

pidiendole ayuda para salir de apuros financieros a la santa muerte

Esta plegaria tendrás que decirla arrodillada ante una estatua de la santa muerte, con devoción y confianza. Si deseas llorar por la emoción, permite aflorar tus lágrimas, serán un complemento sensible a tu súplica.

Ante ti me inclino, oh, santa muerte, con devoción y emoción. Mis lágrimas asoman por ti, por tu luz, por la vehemencia que pongo en esta súplica. Te imploro me concedas el pedido que te haré en este ruego, por mí y por los míos. Estamos pasando necesidades, la indigencia acecha y ningún recaudo aguarda para mí.

Oh, gloriosa madre de quienes se fueron de este mundo, con tu santidad te imploro, me ilumines para salir de este pozo de miseria en el cual me he sumido. Siento que no me abandonarás, por eso te pido en mi rezo, escuches mi petitorio ahora, con total compasión. (di tu problema económico y pide )

Ahora, madre gloriosa que sabes cuáles son mis fervientes deseos y necesidades, acompáñame en liberarme de esta angustia. Ayúdame a tener dinero para dar lo imprescindible a quienes dependen de mí y no pueden valerse por ellos mismos.

A vos dejo mi destino y mi suerte, te agradezco por siempre haberme escuchado hoy. ¡Así será!

Lee cada oración y piensa cuál dijiste con más emoción y cómo te sentiste al decirla; entonces, elígela como plegaria de cabecera para rezar cada noche y día.

No pasarán demasiadas jornadas para que, de alguna manera, te harán llegar a tus manos sumas importantes de dinero y recursos materiales para salir adelante. Llena tu espíritu de optimismo y entrégate a la oración… ¡saldrás ganando con ellas!